Mundo ficciónIniciar sesiónElla se había quedado dormida, respiraba tranquilamente, su pecho subía y bajaba lentamente y en su rostro parecía haber una tenue sonrisa.
James se quedó mirándola. O, admirándola, más bien. Acarició su largo cabello del color del ébano, y delineó la forma de su boca con la punta de los dedos, adorando su rostro de portada y lo delicado de su blanca piel.
Ese contraste entre el color de su rostro y lo profund