Seis meses después.
— ¿Te sientes bien cariño? — James le preguntó a su amada en un susurro al oído.
— Más o menos, espero que las náuseas no me hagan una mala jugada en la entrada al altar — le dijo acariciando su rostro — ¿Sabes si todo está listo?
— Allá abajo hay un ejército de gente trabajando, no preocupes.
— ¿Y Maty?
— Está feliz, me dijo que está ansioso porque nazca su hermanito, por eso de que se ha sentido muy solo, ya sabes…
— Este bebé será un regalo para todos, y especialmente par