—Usted no puede opinar sobre mi vida privada. —Hana sonrió. —No es su problema, además, uso supresores.
—Una Omega con pareja no debe usarlos. —dijo.
—Los uso con el permiso de mi Alfa. —contraatacó. —Con permiso, debo volver.
Sus pasos rápidos eran lo que evidenciaban lo recientemente ocurrido, ese hombre no aparentaba tener buenas intenciones, se veía desde lejos el repudio que tenía hacia ella, pero ¿Por qué? No había hecho más que estar junto a Adrien aquel día frente a la manada. El tipo s