—Lo digo en serio Jade, su aroma me desagrada. —el pálido no pudo evitar fruncir el ceño, mostrando así su evidente confusión frente al asunto. Todos hablaban del dulce y fuerte aroma de Camila, pero su propio olfato no lo percibía así. —Si me entero de que están jugando conmigo voy a...-
—Alto ahí líder tonto, no puedes matar a tu familia por más molesto que estés. —el Alfa bufó cuando Jade le interrumpió de esa manera, con una pequeña sonrisa burlona hacia su pálido primo.
—¿Entonces qué? ¿So