—¿Qué? ¿U-Un Delta? —tartamudeó el pelinegro asustado, retrocediendo frente a cada paso que su padre daba. Su interior se removió, sin aceptar que su posición en la jerarquía fuese alterada. —No te atreverías. —escupió Jackson.
—¿Lo dudas? —respondió burlón ese que Jackson creyó era su progenitor. —Te asesinaría ahora mismo al igual que a tus padres, pero, sin embargo, sigues sirviendo de algo.
Mientras él más avanzaba, Jackson sentía un inmenso pánico recorrerle, estaba dispuesto a golpear a e