Capítulo 22. Cómeme, lobo feroz.
Luz ni siquiera pensó en que era eso especial que tenía Nero por mostrarle, solo se dejó guiar por él hasta que llegaron a una pequeña cabaña con rasgos antiguos.
Aunque se veía vieja y desgastada, todo estaba muy bien cuidado. Las ventanas se encontraban perfectamente pulidas, la madera parecía haber sido restaurada pocos días antes de que ellos llegaran, la pintura en algunas zonas de la cabaña se veía como si hubiera sido retocada no hace mucho y tanto las puertas como las cosas que tenía po