Livia
Había pasado una semana desde lo de Barletta y, desde entonces, hubo silencio de la Sacra Corona, poniendo todo más tenso e imperceptible. No era un buen indicio, estaban planeando algo y que llevara tantos días quería decir que no iba a ser algo pequeño, sino algo del tamaño de lo que hicimos o incluso más grave.
Matteo se estaba preparando. El fin de semana pasado llegó un cargamento de armas, redobló la gente en las casas de seguridad y alertó a los vigías de la frontera con Basilicata