Mundo ficciónIniciar sesiónPor algún motivo, me detuve apenas cerré la puerta, absorbiendo la escena y dándome cuenta la emoción que me colmaba, como un cosquilleo tibio en mi pecho. Risa amasaba en la cocina, la cabellera blanca recogida en un rodete y el delantal directamente sobre sus enaguas, los piecitos bien abrigados en sus botas de vellón.
Entonces reconocí la tonada que tarareaba mientras trabajaba: era la canción de cuna que madre nos cantaba para dormirnos. Imaginé que la había aprendido durante el ve







