Mundo ficciónIniciar sesiónHubiera preferido que me permitieran volver a mi habitación, retirar la escalera de mano y cerrar la puerta trampa por la que subía y bajaba desde la alcoba de Olena. Pero si había algo que a su Majestad le gustaba, eso era tener público. Además de incomodar a quienes la rodeaban. Y desde aquella noche en Eldborg, le gustaba que yo estuviera presente durante sus encuentros íntimos con sus esclavos.
Así que ahí estaba, sentada a pocos metros de su gran cama, doblando su ropa mientras el







