Mundo ficciónIniciar sesiónLe acaricié una mejilla. Encontró al fin mis ojos, y los suyos sólo mostraban confusión.
—¿Y qué tiene de malo ese sueño, vida mía? —pregunté con suavidad—. ¿No crees que lo causa la tensión de todo este lío?
—Es siempre el mismo —respondió—. Muy detallado. Estoy segura que reconocería el lugar si lo viera. Y tiene esa sensación de recuerdo







