La Propuesta De Alonso.
Damián e Isabella se marcharon, mientras Valentina regresó a la oficina de su padre. Allí se sentó y comenzó a reflexionar sobre cómo todo lo que Mateo y Damián le habían dicho encajaba perfectamente. Con las manos recorriendo su rostro, murmuró para sí:
—Jamás imaginé que tú, desgraciado Alonso, me traicionarías de esta manera. Mi padre tenía razón cuando decía que no transmitías buena espalda. Pero encontraré la manera de descubrir quién eres realmente y qué es lo que buscas de mí.
Valenti