El silencio del Valle de la Naturaleza Muerta era una olla a presión de emociones contenidas. Era el silencio de un aliento contenido, un instante estirado hasta la eternidad. El fantasma del padre permanecía como un centinela brillante y traslúcido detrás de su hija; todo su ser estaba enfocado en ese único y congelado instante de felicidad de ella.
—Tenemos que romperlo —dijo Fen, con la voz como un gruñido bajo de frustración. Apretó su hacha; su peso familiar era un pequeño consuelo en este