El golpe llegó en tres partes.
Primera: la llamada de Damián, breve y exacta, diciendo que la ruta que habían planeado para el ala técnica estaba comprometida, que la inspección había bloqueado el punto de acceso y que dos hombres del contratista de seguridad de Robles habían sido vistos haciendo una encuesta de aspecto casual del bloque de Fontvieille donde estaba aparcado uno de sus coches seguros.
Segunda: un mensaje de Lorenzo avisando que la mujer del patronato, que había parecido un avanc