Emil.-
Maté dos pájaros de un solo tiro con esta transacción, ver a Nadia ocuparse del negocio y quitarme por fin de encima a Lorna.
Desde aquella vez que cometí el error de acostarme con ella, creía que podía manipularme y convertirse en algo más, ¡ilusa!
— Ya nuestros hombres custodian las armas y la próxima vez cuando quieras deshacerte de una de tus amantes, por lo menos avísame, no me lances al ruedo así.
Su semblante es serio, su preciosa y delicada ceja enarcada, pero luego sus labios