Nadia.-
Siento unos dedos acariciando mi mejilla con suavidad aunque su piel es callosa, pero la manera tan tierna en cómo me acaricia me hace disfrutarlo, la yema de su dedo pulgar pasa por mi labio inferior, puedo percibir su aliento caliente sobre mi rostro, puedo sentir como un gemido suena en mi interior, percibo como la temperatura de mi cuerpo va en aumento, la humedad en mi entrepierna me hace abrir los ojos de inmediato, mi visión se aclara y veo sentada a Lina a mi lado sonriendo.
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