El rugido lejano del motor del todoterreno blindado que transportaba a Nicolay Romanov rompe el viento desde el muelle privado. El primer vehículo avanza con seguridad. Dentro, Nicolay viaja en silencio, acompañado por dos hombres armados y un conductor que viaja en silencio mientras los otros tres revisan su armamento. En el segundo auto, Dimitri —mano derecha de Darko Romanov— revisaba los alrededores con su mirada de halcón. Egor y Samvel monitoreaban desde la mansión, reforzando la segurida