Nicolay sale de la habitación estresado, cansado y con mal humor. Lleva la camisa remangada hasta los codos, arrugada. La cabeza hecha un lío además de la resaca que se le ha desarrollado en cuanto dejó a Emily entre las sábanas. Tiene el cabello revuelto y los ojos nublados aun por el episodio erótico vivido junto a ella. Pensaba hacer las cosas de otra manera, pero ella lo vio. Vio como se desmoronaba, en su punto más vulnerable. Ella lo sintió. Sintió su propio dolor y se lo apropió.
Y eso e