Capítulo 49 – Dolor del alma
De pronto el despacho se achica a su alrededor, asfixiándolo. El ambiente huele a whisky, al sudor que ha desprendido su cuerpo mientras dormita por el efecto del alcohol y la desesperación lo cubre como un manto cruel dentro de la pesadilla que sufre en este momento. La oscuridad golpea rostro, las cortinas se encuentran cerradas. No deseaba verse dolorido. Roto. Vulnerado por la situación. Nicolay no ha salido desde que dejó al cirujano en la sala estéril. La botella que resbaló de sus manos f