El grito agónico de Nicolay se escucha en lo profundo del mar. Un dolor profundo atraviesa su pecho, lo cual hace que se doble hacia adelante con tanta fuerza que, casi cae de bruces. Darko lo sostiene. El olor a pólvora se mezcla con el del mar y el metálico tanto del carguero como de la sangre derramada dentro de el. Sangre que escurre del costado del ruso. La perdida ha sido significativa tomando en cuenta el charco que se haya a sus pies.
—¡Dimitri! —Nicolay tambalea perdiendo el equilibrio