Las tres lanchas desembarcan en una zona costera alejada del puerto de Manhattan; se deslizan por los canales estrechos flanqueados por manglares cuyas raíces se retuercen en el agua como dedos de madera. Al finalizar el viaje, todos ven una cabaña de lujo. Una hermosa construcción imponente de madera de roble y cristales que reflejan los destellos de la luna al chocar contra el agua. A diferencia del búnker metálico donde se encuentra Emily en la mansión de los Minsky, este lugar respira vida.