Capítulo 71 —La llamada que no existe
Narrador:
Camila no respiró hasta que el coche se tragó la primera curva y el tiroteo quedó atrás como una boca abierta, todavía babeando pólvora.
Entonces, recién entonces, empezó a palparse los bolsillos.
Primero fue un gesto torpe, automático. Como quien busca unas llaves, un labial, una moneda. Pero en cuanto no encontró nada, el movimiento se volvió nervioso. Luego desesperado. Luego furioso.
Metió la mano en la chaqueta, en el bolsillo interno, en el d