Capítulo 109 —Audiencia en el infierno
Narrador:
El Diablo no levantó la voz.
No lo necesitaba.
Bastó con que apoyara la matriz sobre el escritorio, como si fuera una pieza de ajedrez, y luego señalara hacia el costado con un gesto mínimo, para que Dominic entendiera. La puerta interna del despacho se abrió y apareció un salón contiguo, más cálido, con un sofá oscuro, una mesa baja y una ventana alta que dejaba entrar una luz limpia, casi absurda para un lugar que olía a poder.
—¿Café? —dijo Ro