55. mis propias evidencias
“Unos minutos antes. Ethan Hayes”
Observo a Mia salir de mi oficina, resistiendo la tentación de olvidar la razón y revivir lo que hicimos ayer.
Es imposible ignorar los recuerdos de su cabello atrapado entre mis dedos y, al tocarlo de nuevo para soltarlo, fue difícil recordar dónde estamos.
—¡Mierda! —mascullo cuando la puerta se cierra—. Debo estar volviéndome loco.
Me froto el rostro con las manos, intentando recuperar el control de mis pensamientos. Aflojo un poco la corbata, pero aun así m