122. Necesito darte un motivo
La mañana se arrastra entre llamadas, correos y la organización de un cóctel que mi padre se ha inventado para el próximo fin de semana.
Al parecer, James Bennett adora juntar a la gente de la empresa.
Pero como no todo es fiesta, Miranda parece haber decidido dedicar la mañana entera buscando cualquier pretexto solo para pasar por aquí y comprobar en persona si su plan está funcionando.
Cada vez que cruza por delante de mi escritorio, se asegura de soltar algún comentario que solo nosotras