14. un secreto que me guardaré para mí
“Mia Bennett”
Tras toda esa tensión en el despacho de Ethan, incluido ese ridículo jueguecito en el que fingió que iba a besarme solo para demostrar que esa cercanía no funcionaría, salí de allí pensando en rendirme.
Sin embargo, algo dentro de mí me empuja a no ceder y a hacer exactamente lo que él espera que no haga. ¿Y qué si Ethan quiere verme fuera de aquí?
Si él quiere fingir que no pasó nada, yo también puedo jugar a ese juego.
Quizá haya un toque de masoquismo en esto, porque, a pe