Regina no tardó en actuar.
A la mañana siguiente del resultado negativo, la señora Kessler apareció en la suite con un papel en la mano. Ni buenos días. Ni una palabra de cortesía. Solo el papel, extendido hacia mí.
—La señora Blackwood ha decidido implementar nuevas medidas disciplinarias —anunció con su tono de siempre, ese que no dejaba espacio a la réplica.
—¿Medidas disciplinarias? —repetí, sin entender.
—Dado el fracaso del primer intento, se ha considerado necesario reforzar el contr