(Narrado por Laira)
El colegio donde estudiaban mis hermanos era un edificio viejo de dos plantas, con las ventanas enrejadas y un patio de cemento donde los niños corrían durante el recreo. El auto aparcó frente a la puerta principal y Henrik me miró.
—¿Estás segura de que quieres hacer esto?
—Sí. Necesito verlos.
—¿Y si tu madre se entera?
—No me importa. No puede hacer nada al respecto.
Henrik asintió. No hizo más preguntas. Me tomó de la mano y entramos juntos.
Los niños salieron al patio u