Considerando la situación económica de la familia Solís, además de los padres de Gabriel y su abuela, mantener a un niño no representaría ninguna presión.
Pero entonces recordó que había confesado no sentir nada por ella.
Regina comprendió: él no quería un hijo suyo.
Claro, porque aún tenía a su primer amor en la cabeza y seguro quería volver con ella.
Al pensar en esto, se tocó el vientre, deseando con todas sus fuerzas no estar embarazada.
Después de comer, mientras regresaba a la tienda con V