Mariana llevaba un tiempo con un problema íntimo, así que fue a ver a un médico.
Cuando se dirigía al área de consultorios, vio a Regina salir por la puerta de ginecología.
No se cruzaron; ella se fue por otro lado.
—Creo que esa es la señorita Morales.
—Sí, es ella. Ve y averigua por qué vino.
—Claro, voy a preguntar.
Cuando Mariana salió del consultorio del especialista, ya tenía noticias sobre Regina.
Al enterarse de que estaba embarazada, arrugó la frente.
Mariana estaba al tanto de lo que h