—¿Quién te interesó?
Édgar se acercó con una charola llena: un tazón de avena, un plato con chilaquiles, fruta picada, un omelette y un jugo de naranja.
En cuanto se sentó, le pidió a un mesero un vaso de agua tibia y lo dejó en el lugar vacío a su lado. Mauricio le informó con una sonrisa pícara:
—Valeria dice que te mueres por Regina.
Édgar levantó la mirada hacia Valeria. Ella no esperaba que Mauricio fuera tan chismoso y se molestó. Suspiró con fastidio.
—¿Estoy mintiendo? Siempre que estamo