Capítulo 12
La vitrina de Regina exhibía principalmente pequeñas piezas de joyería, con precios que rondaban los cien o doscientos dólares. Al no ser costosas, si a un cliente le gustaba el diseño, sus colegas podían cerrar la venta por ella. Sin embargo, nadie se atrevía a vender piezas como las pulseras de esmeralda, cuyo valor superaba los mil dólares.El negocio de esmeraldas era complejo y las ganancias podían ser sustanciales. Una misma pulsera de esmeralda, con buen color y calidad, podía venderse a p