Después de la cena en el restaurante japonés con sus colegas, Regina pidió un taxi para volver a casa. El carro se detuvo en el semáforo de un cruce, esperando entre el tráfico. Regina miró la hora en su celular, y justo en ese instante, el aparato vibró.Una llamada entraba.
Al ver el nombre de Héctor Vargas en la pantalla, la primera reacción de Regina fue dejarlo sonar.
Sin embargo, recordó las palabras de Lisa ese día y terminó por aceptar la llamada. Su voz sonó distante.
—¿Qué necesitas?
—¡