El día siguiente llegó demasiado rápido, el aire fresco, los rayos de sol saliendo para iluminar un buen día, ideal para un viaje, Nolan ya se encontraba afuera de la casa de la manada junto a Sena, apenas llevaban una pequeña maleta, viajar ligero era lo más adecuado.
Lyra se encontraba a un par de pasos de ellos, junto a Ragnar, que realmente parecía no querer soltarla.
—No tardes —le dijo él, su voz grave y seria, aunque lo que realmente quería decir es que no se fuera, no sin él.
Ragnar