El sol ya estaba alto cuando el grupo avanzaba entre árboles retorcidos y arbustos espesos. El sendero se había vuelto irregular, las raíces salían del suelo como si quisieran atraparles los pies. Nolan iba al frente con Helena, Lyra en medio a un par de pasos y Sena atrás cerrando la retaguardia, se movían rápido y ágil a pesar de los obstáculos. Nolan llevaba el tiempo contado para seguir la ruta y debía cumplirse el horario o si no todo se complicaría y podría rechazarlos.
Por ahora el silen