Su mirada gélida me fulmina. Nick se acerca, me devuelve el bolso y me toma de la mano de nuevo. Me siento en el coche y, en cuanto el motor arranca,
Creep, de Radiohead, me inunda los oídos. Yo sonrío para mis adentros. Eso, como dice la canción, ¿qué coño hago aquí? Es una buena pregunta.
Me despido de Nick con un beso casto y lo dejo con una expresión de inquietud en su maravilloso rostro.
—Te llamaré —digo con tono de indiferencia, y salgo de su coche.
Tengo prisa por marcharme. Cierro l