La noche de la fiesta del Gramur fue alguien intentando abrir la puerta, lo que nos hizo girarnos sobresaltados. Esta vez son los gritos de consternación de Cathy. Mi espalda se tensa y salgo al instante de mi estado de frenesí.
Nick desaparece de delante de mí y me quedo sentada en el mueble del lavabo, preguntándome qué narices pasa. Bajo de un salto y corro al vestidor, tomo la primera camisa que veo y me acerco al cajón a toda velocidad para agarrar unas bragas mientras me cuelo los brazos