—Prefiero mi habitación en Gramur. —Yo también.
Me aventuro hacia el interior del apartamento y observo lo poco cálido y acogedor que es. ¿Cómo puede vivir aquí? No tiene ningún toque personal, ni cuadros ni fotografías.
—No tengo nada con alcohol. ¿Quieres un poco de agua?
Se acerca paseando hasta el frigorífico, enorme y negro, y lo abre.
—Sí, por favor.
Me reúno con él en la zona de la cocina y saco un taburete negro de debajo de la encimera de granito negro de la isla.
Nick se quita la ch