—No seas tan cascarrabias. Sólo están hablando —lo regaño en cuanto salimos del edificio y
Nick se pone las Wayfarer.
—No está bien. —Se estremece y suelta mi mano.
Empiezo a buscar mis gafas de sol en el bolso.
—Claro, es posible que lo invite a subir mientras no estamos en casa. He notado que las sábanas del cuarto de invitados están un poco revueltas.
—¡Addison! —me grita con el gesto torcido y mirando al cielo—. ¡Calla!
Me echo a reír.
—Los mayores también tienen derecho a divertirse.
—Clar