Sin embargo, no puedo llorar.
—Quiero abortar —declaro simple y llanamente mirando a la doctora a los ojos—. Por favor, ¿podría encargarse de los preparativos?
Se revuelve en su sillón.
—Addison, es evidente que tú decides, pero mi deber es ofrecerte alternativas.
—¿Cuáles son?
—La adopción, el apoyo familiar. Hay muchas madres solteras que salen adelante y, con el apoyo de tus padres, estoy segura de que estarás bien cuidada.
Aprieto los dientes.
—Quiero abortar —repito sin hacer caso de