Lucas se acerca a mí con una evidente expresión de inquietud dibujada en su pálido rostro y me rodea con los brazos.
—Creo que ésta es la situación más incómoda en la que me he visto en mi vida —me susurra al oído—. Es horrible.
Me echo a reír.
—No me aprietes tanto —digo apartándolo ligeramente—. ¿Derek lo sabe? —susurro.
—Perdona, y no. Pensé que igual se lo había imaginado cuando aquel día comiendo me soltaste que venía, pero no tiene ni idea.
—¡Eh! ¿Qué pasa? —Derek aparta a