Siento la rápida evolución de un orgasmo inminente y sé que va a hacerme estallar. Me agarro a sus hombros como si no hubiese mañana y gimo en su boca mientras él continúa con su asalto.
«Aquí viene».
—Córrete —me ordena mientras aplica más presión sobre mi clítoris.
Me deshago en una explosión de estrellas. Le libero la boca y dejo caer la cabeza hacia atrás en un absoluto frenesí.
Lanzo un grito. Él me agarra la cabeza y me la inclina hacia adelante para placarme la boca y atra