No recuerdo haberla traído, pero tampoco recuerdo cómo llegué a casa. Me trajo Nick, y supongo que también tomó él la bolsa.
Se sienta a horcajadas desnudo sobre mis caderas y la deja en mi vientre.
—A ver qué tenemos aquí —murmura metiendo la mano.
Me muevo un poco intentando ponerme cómoda, bueno, lo más cómoda que puedo, teniendo en cuenta que mis brazos están separados y sujetos a la cabecera por unas esposas.
Nick saca un vibrador dorado.
—No necesitamos esto. —Lo mira con cara