Son casi las seis cuando empiezo a ordenar mi mesa. Los demás ya se han ido, así que me toca cerrar la oficina y conectar la alarma. Lucas se acerca con su nuevo auto.
—No puedo creer que dijeras lo de la noche de copas delante de Nick —disparo en cuanto me he abrochado el cinturón de seguridad. A pesar de lo enfurruñada que estoy, me maravillo de lo cómodo que es su nuevo auto.
—Yo también me alegro de verte —responde adentrándose en el mar de coches—. Ha dicho que podías ir. ¿Qué pro