—Ah, ya veo. Conque un desayuno de negocios, ¿eh? —Erick se parte de risa. Me encantaría darle una patada en la espinilla. Se gira hacia Nick y le ofrece la mano—. Espero que disfrute de su desayuno de negocios.
Cuando Nick le estrecha la mano, Erick le guiña el ojo, y en ese momento decido que la próxima vez que vea a Erick le voy a pegar una patada en la espinilla.
Salgo a la calle a toda prisa. Es un alivio estar lejos de la editorial y de la posibilidad de que alguien se chive, pero esto