—Lucas, te va a entrar una mosca en la boca —lo regaño de broma.
—Lo siento. —La cierra—. Este lugar es muy elegante.
—Ya lo sé.
—Quiero que me lo enseñes —dice, y alza la cabeza para mirar a lo alto de la escalera.
—Que te lo enseñe Mark —le contesto—, yo necesito ver a Nick.
Dejo atrás el restaurante y me dirijo hacia el bar, donde me encuentro a Derek
Me lanza una gran sonrisa picarona y le da un trago a su cerveza.
—¿Qué estás haciendo aquí?
Ve a Lucas y se echa a reír a carcajadas