Mateus fue sumamente eficiente. Apenas dos días después del banquete, designó a su mano derecha, la asistente Fernanda, para apoyar a Luana en su transición. Como ella llevaba seis años fuera del país, Fernanda se convirtió en un recurso invaluable, resolviendo trámites burocráticos y logísticos con una velocidad impresionante.
Luana mencionó que necesitaba un jardín de infantes de élite cerca de la Mansión de las Rosas. Ese mismo día recibió una lista detallada de las mejores instituciones de