El reportero se quedó momentáneamente sin palabras. No esperaba que Luana tuviera la audacia de devolverle la pregunta con semejante seguridad. ¿Cómo puede una plagiadora mantener esta postura moralista?, pensó, irritado.
Recuperando el aliento, el periodista disparó sin rodeos:
— ¿No es obvio? Piénselo bien: con las cualificaciones y el nivel de experiencia que tiene Soraya, ¿por qué iba a plagiar el trabajo de una novata como usted? ¡Ella ya ha conquistado premios importantes! ¿De verdad cree