JADE AL-QALA
No supe cuánto tiempo había pasado. Podrían haber sido minutos o horas, todo se había convertido en una niebla espesa y oscura donde no existía el tiempo, ni el sonido, ni el dolor… hasta que todo cambió de golpe.
De repente, algo me despertó, no fue un ruido, ni una luz, sino una sensación aguda, cortante y brutal que estalló en la parte más baja de mi vientre, una punzada tan intensa y profunda que me hizo abrir los ojos de golpe, con la boca abierta buscando aire, mientras un gr