Capítulo 34

Aunque nuestra luna de miel fue interrumpida por el trabajo de Arya, llegamos al aeropuerto de Roma Fiumicino algunas horas después. El vuelo desde Saint-Tropez se sintió como un suspiro. Tal vez porque me pasé cada maldito segundo observándola dormir. Se veía tan en paz, tan ajena al infierno que llevamos dentro.

Y no puedo evitar preguntarme si podrá dormir allá a donde va.

O si estará viva para contarlo.

Mientras ella saluda a Lauren, me alejo a comprarle un café. Necesito hacer algo, cualqu
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP