**Mikail**
Nunca imaginé que el dolor físico pudiera ser tan miserablemente insufrible.
Sentía mi alma desgarrándose pedazo por pedazo, como si cada latido de mi corazón arrancara otro fragmento. Una agonía total.
Vi cómo Lyra, la única luz que alguna vez iluminó mi existencia, se dio la vuelta sin vacilar, sin una mirada atrás.
Sentía que perdía todo el aire, creí que me estaba muriendo.
Todo era incertidumbre, un abismo abriéndose bajo mis pies.
Mi garganta ardía, mis rodillas seguían cl